Cómo superar las crisis de pánico efectivamente y sentirse bien de nuevo. (Parte 6)


En cuanto a la sensación de falta de aire, me detengo aquí para explicar algo importante.


El hiperventilar que significa respirar en exceso, otorga una sensación física similar a la falta de oxígeno. El cerebro interpreta al exceso de aire del mismo modo que interpreta su falta.


Por ello durante la crisis, no nos damos cuenta que estamos en realidad respirando en exceso y continuamos buscando más bocanadas de aire, lo cual genera mareo, por el desequilibrio de gases en el pulmón, dióxido de carbono y oxígeno.


De allí que durante la crisis de pánico hay que respirar más lento, pausado, más suave, sobre todo al exhalar.


Al inhalar puedes ir contando 1-2-3-4.

Atajar el aire contando 1-2-3.

Exhalar contando 1-2-3-4-5-6-7.

Atajar el aire contando 1-2-3


Repetir todo el proceso hasta ir desacelerando el mecanismo de hiperventilación, y equilibrar los niveles de gases nuevamente, ya que recordemos que los conductos de aire del pulmón están más abiertos, gracias al efecto de la noradrenalina como mencioné anteriormente.


Por ahora ya no recomiendan utilizar la bolsa de papel o ningún otro mecanismo sobre la boca durante la hiperventilación, para dejar de hiperventilar. Simplemente tienes que exhalar más lento, y punto.


Luego de unos instantes el sistema nervioso parasimpático percibe del cortex frontal del cerebro que no hay peligro físico real, y te dice “Querido, no estas con infarto, estás asustado, es sólo una hiperventilación”, te quita del cerebro emocional y te vuelve al racional, y el shock inicial comienza a desactivarse.

El cortex frontal es el CEO del cerebro.

Poco a poco le pide al hipotálamo que deje de actuar como paranoico y pare de requerir hormonas de estrés innecesariamente y le pide a la amígdala (dramaturga) que se calme. O sea todo el proceso pasa a la inversa ahora, y nos llega esa sensación de alivio y serenidad. Esta es la acción inhibitoria del sistema nervioso parasimpático, que provoca un estado de relajación y descanso. Ahora puedes pensar y actuar racionalmente. Haz tenido una crisis de pánico y eso es todo.


Pero la experiencia queda guardado en el hipocampo, la memoria de largo plazo (el bibliotecario interno), por eso recuerdas la experienica y desarrollaste temor al pánico.

Sin embargo, como verás siempre nuestro cerebro nos ayudará a recuperar el equilibrio sin la necesidad de recurrir a los fármacos tranquilizantes durante una crisis de estos.

Toda esta mala experiencia queda guardada en tu memoria, en el hipocampo, que es el bibliotecario del cerebro y te recuerda siempre que una crisis de pánico es horrible, así te juega en contra a veces y te angustia innecesariamente, volviendo tu ansiedad persistente.

Por otro lado, la glándula suprarrenal son dos y las tenemos ubicadas arriba de cada riñón. Ellas son las que producen las hormonas de estrés en el cuerpo, pero cuando produce estas hormonas con mucha frecuencia, las glándulas suprarrenales tienden a desgastarse, lo cual puede general un efecto en cadena en el cuerpo.

La noradrenalina a la vez de ser una hormona de estrés es también un neurotransmisor en el cerebro de la misma familia que la dopamina, puede causar excitación y placer. Su falta en el organismo contribuye a la depresión, pero para el caso de una hiperventilación, es una hormona liberada desde la glándula suprarrenal y su acumulación aumenta la vigilia o sea produce insomnio.

Por eso cuando sufres de ansiedad tienes problemas para dormir, es el efecto del exceso de noradrenalina en tu organismo.

La adrenalina y la noradrenalina tienen corta duración en el cuerpo “su función es puntual”, solo para ayudarte a correr o combatir. Sin embargo, el cortisol (otra hormona de estrés) es bastante particular porque una vez producida permanece por más tiempo en el organismo.

Cortisol es el responsable de que el organismo pueda manejar periodos más prolongados de estrés, pero su acumulación resulta muy destructivo para el organismo, debido a su larga permanencia en nuestro sistema, afecta los niveles de azúcar, destruye el sistema inmunológico, produce acné y contribuye a la obesidad, también se la asocia con dolencias como la Fibromialgia, Síndrome del colon irritable, Artritis reumatoides, Diabetes tipo 2, ya que se ha reportado que la acumulación de cortisol inhibe la capacidad del organismo para combatir inflamaciones.


Otra mala noticia, también produce insomnio. Por supuesto, estas hormonas nos mantienen en guardia, eso significa "estar en vigilia".

No hace falta llegar al pánico para producir cortisol, debes tener en cuenta que al sentirte preocupado, angustiado o con miedo ya lo estas produciendo en el organismo. Por eso es bueno gestionar mejor nuestros pensamientos, ideas, percepciones de las situaciones para apaciguar la mente, y por ende el organismo, eso se logra con ayuda psicológica cuando no lo consigues hacer por tí mismo.

Debido a ello muchas enfermedades físicas son el resultado del estrés, la acumulación de cortisol.

En el siguiente post llamado “Cómo superar los ataques de pánico efectivamente y sentirse bien de nuevo. (Parte 7)” te voy explicando todo lo que necesitas saber sobre “El miedo al miedo”.

Sobre la Autora: Doraliz Aranda es una Consejera Psicológica calificada, escribe desde Derby Inglaterra. Este es un extracto de su audiolibro “La Llave para salir de tu prisión mental de estrés, ansiedad o depresión" (escrito desde la perspectiva de una paciente recuperada)", para ayudarte a gestionar mejor tu salud mental en momentos de crisis e incertidumbre.

El audiolibro lo encuentras sólo en Audible.com

Doraliz también ofrece terapia presencial y online, visita www.doralizaranda.com



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