

Terapia Psicológica

No colocar etiquetas permanentes al sufrimiento, forma una parte central de mi trabajo. Ayudo a procesar lo que está ocurriendo.
Trabajo con personas como tú, en persona o con presencia online en un espacio absolutamente confidencial y privado, en un ambiente calmo que propicia la serenidad y la autorreflexión.
En ciertos casos, desarrollando un mejor entendimiento sobre lo que nos ha ocurrido, nos permite ver la situación desde un ángulo diferente y así reducimos el impacto que ha dejado en nosotros. En algunas ocasiones no se trata de algo que ha ocurrido en el pasado sino lo estamos viviendo en el presente, en donde necesitamos encontrar lo que funciona para nosotros para poder sobrellevarlo. Muchas situaciones no son blanco y negro sino matizan en una variedad de colores en el que no es fácil ni sencillo distinguir la decisión que resultará más conveniente a largo plazo. Ayudo en ese proceso de exploración en donde puedes encontrar tus propias respuestas.
Tengo vasta experiencia abordando con personas adultas dificultades relacionadas con ansiedad, abuso doméstico, depresión, ruptura, separación y divorcio, autosabotaje, problemas de autoestima, duelos y pérdidas de seres queridos, también duelo migratorio, enfermedades de largo plazo, pérdidas traumáticas por suicidio, estrés relacionado al trabajo, cambios de carrera, problemas relacionados con neurodivergencia, abuso sexual en la niñez, diversidad sexual, soledad, traumas.
Con adolescentes desde los 11 años trabajo con ansiedad escolar, problemas de autoestima, bullying, abuso doméstico, cuestiones de género, experiencias infantiles adversas, imagen corporal, pérdidas traumáticas, problemas relacionados con neurodiversidad, baja autoestima, estrés académico.
Mi trabajo está influenciado por disciplinas como la terapia rogeriana, terapia para depresión y terapia EMDR para procesar traumas, aquí puedes entender mejor el estilo de cada modalidad.
Terapia Rogeriana
Es un enfoque humanista fundado por Carl Rogers, de allí su nombre, donde “yo” como tu terapeuta y “tú” como el cliente nos encontramos en igualdad en la dinámica de la conversación, pero tú serás quien más se exprese durante las sesiones. Como tu terapeuta efectuaré intervenciones cortas y precisas con técnicas propias de la modalidad para ayudarte a reflexionar o conectar con tus emociones cuando sea necesario. En esta modalidad tú eres el experto en tu propia vida, mientras que tu terapeuta guía la conversación solo para ayudarte a aclarar tus pensamientos y encontrar tus propias soluciones. Como terapeuta no te ofreceré respuestas, o solucionaré tus problemas o buscaré rescatarte de una situación, sino tendrás un ambiente de apoyo sin prejuicios, basado en la empatía, la autenticidad, la congruencia y una aceptación positiva incondicional. Te animaré a entender la situación desde tu punto de vista, que te ayudará a desarrollar una capacidad de autorreflexión y autoaceptación más profunda.
Terapia para Depresión
Podemos quedar con sentimientos sin resolver de experiencias pasadas o de relaciones difíciles.
Trabajaré contigo para identificar sentimientos y emociones que pudieran estar estancados o sin procesar.
Si te has vuelto muy autocrítico contigo mismo, esto puede hacerte sentir desesperanzado o impotente ante situaciones de la vida, y también afecta enormemente la salud mental.
La terapia para la depresión tiene como objetivo ayudarte a conectar con los sentimientos subyacentes a tu depresión. Las sesiones te ofrecen la oportunidad de reflexionar y explorar tus sentimientos y emociones, animándote a identificarlos, expresarlos, comprenderlos y a desarrollar nuevas formas de verte a ti mismo y al mundo que te rodea.
EMDR (Eye Movement Desensitisation and Reprocessing)
Esta modalidad utiliza la estimulación bilateral para ayudar al cerebro a procesar los recuerdos traumáticos de forma diferente, reduciendo su impacto emocional y corporal.
A diferencia de la terapia de habla tradicional, que se centra principalmente en los pensamientos y las emociones, EMDR reconoce que el trauma reside tanto en el cuerpo como en la mente.
La estimulación bilateral utilizada en EMDR parece desbloquear el sistema nervioso y permitir que el cerebro procese la experiencia.
A menudo, cuando ocurre algo traumático, parece quedar atrapado en el sistema nervioso con la imagen original, los sonidos, los pensamientos, los sentimientos. Al quedar atrapado allí, continúa desencadenándose cada vez que surge un recordatorio. Este recuerdo traumático puede ser la causa de mucho malestar y, a veces, de muchas emociones negativas, como miedo e impotencia, que parecemos no poder controlar.
Mientras efectúo la estimulación bilateral, tu intentarás recordar que solo estamos procesando viejas memorias que pudieran parecer reales en el momento, pero son solo los viejos recuerdos atrapados en el sistema nervioso. La idea es dejar que el cerebro se desbloquee y permita que la información pase.
Tu propio cerebro es el que realizará la sanación y tú tendrás el control.
Me puedes escribir a news@doralizaranda.com
