

Prescripción social y natural
Muchas veces un ansiolítico no es la respuesta correcta para calmarse, ¿por qué digo esto? Porque es natural pasar por momentos de presión y de tensión en la vida, que como bien he dicho deben ser “momentos”. Si se extienden en el tiempo, entonces es hora de revisar cosas, de observar personas o situaciones, y ver qué podemos hacer, porque los seres humanos no estamos diseñados para tolerar la tensión por mucho tiempo, nos revienta por dentro, literalmente, nos hace inflamar


Respira suavemente
Que bien nos hace respirar, respirar por el diafragma para apaciguar el cuerpo. Un ejercicio de respiración practicado diariamente ayuda mucho a calmar la ansiedad, en verdad puede ser un remedio santo. Al cabo de unos días puedes sentirte revitalizado, entonado con la calma, más sosegado en tus pensamientos y en tu manera de percibir la vida, ya que reajusta nuestra percepción e interocepción, la manera en que escuchamos a nuestro cuerpo, que cuando falla también nos vuelve




















