Mobbing o asedio grupal en el trabajo


La vida de oficina no siempre es calmada y segura, a veces se desatan las pasiones. Es muy importante entender que la violencia laboral puede tomar varias formas.

Mientras mejor entendamos sobre ciertos fenómenos que nos ocurren en el trabajo, mejor podremos evitar internalizar los ataques y herir nuestra capacidad profesional y nuestra salud.

Muchos autores llaman al "mobbing" con diferentes nombres en español. Entre ellas se encuentran: "asedio grupal", "confabulaciones de oficina", “acoso psicológico”, “acoso moral”, “linchamiento emocional laboral”.

Todos estos nombres suenan pesados y espantosos, y el mobbing en verdad los es, describe muy bien el “asesinato psíquico” que experimenta un empleado digno y hábil en su lugar de trabajo.

Si eres el target de estos ataques puedes sentir cada una de las agresiones, lo cual te va desestabilizando de manera gradual, al punto en que te sientes muy inseguro en tu puesto, te vuelves paranoico y pierdes la ganas de querer ir al trabajo. En ese punto tu nivel de productividad y efectividad en el empleo cambia.

En el mobbing, los agresores son más de uno. Tal vez sean dos o más. No siempre puedes identificar a todos los miembros. Algunos pueden estar bien cubiertos debido a su puesto.

Es muy común en estos casos los pactos secretos. Quienes están detrás de las agresiones pueden ser directivos o compañeros desempeñando roles en diferentes departamentos, pero a quienes les une lazos de amistad personal, político, o de otra índole. Tal vez tú simplemente no les convienes, y te quieren fuera.

Estos agresores se han puesto como meta castigar a la víctima, humillarlo, utilizando a veces hasta los mismos mecanismos formales de la empresa, como efectuarle una auditoria fuera de tiempo, exponerlo a un abuso verbal para que la víctima tenga una reacción emocional y luego acusarlo, iniciándole una investigación, o utilizando procedimientos operativos normales que son bloqueados de manera repentina ya sea en Finanzas o Logística para afectar su trabajo.

En el proceso pueden utilizar también rumores de índole personal, sexual, verdades distorsionadas, todas artimañas de bajo calibre.

El problema con esto es que algunas etiquetas pueden tener corta duración, como llamarle a alguien “tonto”. Otras pueden dañar por completo la carrera de la víctima dependiendo del sector, por ejemplo una acusación por “acoso sexual”. Por ello lo mejor es tomar distancia a tiempo de estos lugares insalubres, para proteger la profesión y también la salud.

Muchas personas que los han padecido se sienten también incomprendidos por sus familias o amigos con respecto a lo que les estaba pasando en el trabajo, a veces hasta le dicen a la víctima que está exagerando.

Pero esa víctima siente el acoso, percibe que no está seguro allí. Para él o ella los ataques son claros. No importa cuánto esfuerzo y enfoque ponga en el trabajo, las cosas salen mal.

El mobbing puede dejarle a un empleado muy enfermo. Aunque efectúe quejas, estas no serán escuchadas, al contrario, cualquier solicitud de investigación que efectúe puede tornar fácilmente en su contra.

Si estas hace poco tiempo en el empleo, explora tu mercado laboral y busca otras opciones. Siempre encontrarás mejores oportunidades que estar trabajando en un infierno. Si estás hace largo tiempo, busca asesoría legal inmediata por acoso laboral, junta las evidencias necesarias, mantén una agenda cronológica de lo que te está ocurriendo e igualmente debes salir.

Quedar significaría permanecer en un ambiente en que ya no estás seguro, ni de manera profesional, física, mental o emocional. También afectará tus referencias laborales ya que estas personas no quieren verte progresar.

El profesor canadiense Kenneth Westhues ha sido uno de los mejores referentes en este tema de Mobbing laboral.

Algunos aconsejan para evitarlo, ser amable con todos en el trabajo. No contar sobre tu vida personal, o logros. Ser muy precavido a nivel de redes sociales y mantener una relación profesional con todos, ya que los celos también pueden desatar el mobbing y muy pocos colegas se atreverán a acompañarle o asociarse con la victima ya que ese es el objetivo, aislar a la víctima para que renuncie, salga por enfermedad, o se retire anticipadamente.

A veces puedes seguir todas estas reglas, y aún así experimentar mobbing, ya que el ambiente laboral y la cultura organizacional están muy deterioradas.

Lo importante es tomar distancia de la pandilla. Como bien dice el dicho: “correr a tiempo , no es cobardía”.

Sobre la Autora: Doraliz Aranda escribe desde Derby-Inglaterra. Ha publicado 3 libros sobre salud mental y emocional, uno de ellos es: "Infierno Laboral. Cuando tu empleo afecta tu salud física, mental y emocional" cuya version audiolibro puede ser descargada de Audible.com. Doraliz es experta en Estrés Organizacional e Individual. Visita www.doralizaranda.com

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