Cuando la ansiedad y los ataques de pánico se convierten para ti en un tigre al asecho.


Puedo escribir algunas cosas sobre ansiedad, luego de convivir con este trastorno por 7 años, y porque la ansiedad me llevó a una profunda depresión y adicción a ciertos medicamentos prescriptos por doctores.

Entender sobre ansiedad me ayudó a recuperarme, y luego de mi audiolibro "La LLave para salir de tu prisión mental", me escriben preguntando cómo hacer para lidiar con ansiedad, ya que es un tema del que no se habla en público, sobre todo si eres hombre. Ni mucho menos lo mencionas a tus familiares y amigos cercanos, porque se la considera como una especie de pérdida de control y debilidad, y eso no se le permite al varón de la casa. Como no se la entiende, se minimiza o se la ignora y la aflicción crece.

Los problemas mentales no los podemos ver, pero ansiedad es un problema serio que puede acabar con tu sanidad y con tu vida, y también con la paz de aquellos que te rodean, porque vas desarrollando miedo hacia todo, y así vas empequeñeciendo tu vida.

Antes se la denominaba “problemas de nervios” y era mayormente asociado con mujeres que experimentaban histeria, palpitaciones, ahogamiento, boca seca, sudor y ataques llanto. Por ello, aún existe prejuicio hacia la ansiedad, pero puede afectar a hombres y mujeres con el mismo poder destructivo.

El climax de la ansiedad son los horribles ataques de pánico, que se confunden fácilmente con ataque al corazón, crisis de asma o presión alta. Algunos hasta van corriendo a un centro asistencial médico, porque piensan que están experimentando una muerte inminente.

Estas crisis te hacen sentir como si hubieras corrido dos kilómetros sin parar, luego de tomarte 8 tazas de café. Te asfixia, te desespera, es un estado de terror intenso. Aunque aquellos que fueron al centro asistencial, difícilmente lo cuenten al día siguiente en el club o en el trabajo, eso ni pensarlo. Los ataques de pánico son tristemente también un secreto.

Sin embargo estos ataques son la respuesta del organismo y de la mente ante lo que considera un ataque inminente, como la de un tigre, y fue diseñado para protegernos de ellos cuando vivíamos aún en la naturaleza hace miles de años. Ese mecanismo de alerta no se ha atrofiado en nuestro cerebro hoy día, sino sigue latente y en buena forma.

Si lo usamos a menudo con una carga insoportable de preocupaciones, y no los tratamos adecuadamente con terapia sicológica, esa alarma en el celebro suena cada vez más fuerte y más fácilmente, pensamos que perdimos el control, que nos hemos vuelto locos y nos sobre medicamos.

Pero hay que admitir que estamos en un mundo con tigres modernos que nos conducen a este problema, como el tráfico caótico, trabajos inseguros efectuados bajo mucha presión con objetivos inalcanzables, largas horas de oficina mal pagadas, que a veces hasta consumen también tus sábados. No olvidemos a las cuentas de tarjetas de crédito al límite porque tenemos mandatos sociales que cumplier como la de poseer un auto de marca e irte de vacaciones, si es posible a Jupiter.

Si eres del mundo femenino tienes el deber de estar flaca, bella y joven para siempre, sin descuidar tu obligación de casarte, tener hijos y desarrollar una carrera maravillosa.

Vamos de una presión a otra, de un mandato social a otro y quién puede aguantar?!

Pero la gente tiene vergüenza para hablar de ansiedad abiertamente, simplemente se menciona estrés. Ansiedad es mucho más que estrés.

Hacer ejercicio es uno de los mecanismos eficientes para combatirla, buenas horas de sueño y una dieta sana son otros mecanismos. También se recomienda la meditación, contemplar la naturaleza, practicar un hobby, hacer ejercicios de respiración. A veces también no hacer nada por unas horas es un bálsamo para la mente. Necesitamos el ocio, necesitamos descansar, ralentizar el día, darnos paz en este mundo tan exigente.

Pero todos estos mecanismos ayudarán muy poco si los quebrantos financieros y la presión están a la orden del día, y si el mal ambiente de trabajo de lunes a viernes es inevitable.

Lo siento mis amigos, pero no hay manera que meditación o mindfulness cambie lo negro por blanco, ni te hará despertar en el trabajo ideal.

Por eso, escoger nuestras batallas diarias es fundamental, al igual que disminuir nuestra carga social de cumplir con todo y con todos, y también aprender a desvalorizar el prestigio y la imagen, o el deber de tener que pertenecer a determinado grupo social.

Te invito a entender mejor sobre ansiedad, mientras más entiendas sobre este trastorno es más probable que tomes las decisiones más acertadas para tu vida, te reconectes con tu paz interior y le mandes al tigre a otra jungla.

Sobre la autora: Doraliz Aranda escribe desde Derby Inglaterra. Es autora del audiolibro “La Llave para salir de tu prisión mental de estrés, ansiedad y depresión (escrita desde la perspectiva de una paciente recuperada)” e “Infierno Laboral", cuando tu empleo afecta tu salud física, mental y emocional, qué puedes hacer.

Sus materiales pueden ser descargados en Audible o visita www.doralizaranda.com

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