El poder del pensamiento


Los pensamientos surgen en el lado izquierdo del cerebro, del lado que razona, analiza y piensa.


Cada pensamiento activa otras regiones cerebrales, y cuando tienden a ser constantemente negativas, también activan partes del cuerpo.


La angustia afecta al tubo digestivo y la musculatura. Si estás tenso activa la glándula suprarrenal que emite hormonas de estrés, y hasta cambia los latidos del corazón. Si estás melancolizado por varios días, vas matando neuronas en el hipocampo del cerebro, lo que afecta en consecuencia tu memoria, y afecta la sinapsis, la comunicación de las neuronas.


Tu cerebro comienza a apagarse, tu cuerpo comienza a moverse más lento, y también tu habla se ralentiza.


Ningún ser humano puede sostener en el tiempo el pensamiento negativo sin crear caos en su organismo.


Por eso problemas de salud mental como la ansiedad o la depresión no solamente ocurren en tu mente, también se vuelven químicos y biológicos en el tiempo, ya que desatan un efecto en cadena en el cuerpo.


O sea los pensamientos negativos, se convierten en emociones, luego en sentimientos y finalmente en un “sentir” en el cuerpo, creando inflamación y oxidación.


Si piensas que los pensamientos y la imaginación no tienen ningún poder sobre tu organismo, simplemente imagina un limón y que lo estas lamiendo, fíjate que ocurre en tu boca.


Los pensamientos son muy poderosos, tu mente no puede distinguir si “el limón” es real o imaginario. Es que ciertas partes del cerebro son muy primitivos y actúan automáticamente, por lo tanto tu mente muchas veces no entiende de bromas.


Le dices “fuego” y se activan los mecanismos de alarmas.


Por eso tu diálogo interno es muy importante. El darte cuenta de lo que te estás diciendo tú mismo.


Tu realidad es la misma, pero tu percepción de ella cambia si te das ánimo, o al contrario, te dices palabras llenas de desesperanza.


Pero salud mental no está solo en tu mente.


Tu medio ambiente también juega un papel importante sobre ella, el tipo de atmósfera del lugar en el que estás, y la influencia de las personas que te rodean, sobre todo las cercanas como tu pareja, tu familia, o colegas cercanos.


Los pensamientos desatan emociones y desembocan en conductas. Cuando caes en esto, también el ciclo va en reversa, tu conducta luego genera emociones equivalentes, y eso desemboca en patrones de pensamientos equivalentes también.


Un día piensas en algo que te ha dolido, te pones triste y no quieres salir de casa. Al día siguiente estás en casa sin querer salir aun, eso te hace mantener tu tristeza, y empiezas a pensar muchas cosas malas sobre ti. Así caemos en espiral en el ciclo de la depresión.


Salud mental y emocional son complejas, por eso las pastillas antidepresivas y los tranquilizantes tienen un efecto limitado, no son pastillas mágicas. Tú necesitas tomar acción, y asumir los cambios requeridos para mejorarte.


Las palabras cobran vida, no se lo llevan el viento, noooo. Al contrario, se quedan contigo, en forma de símbolos, recuerdos, imágenes, y significados “como el limón” real o imaginario, que pueden desatar un huracán de pensamientos, un huracán hormonal en respuesta y así una respuesta fisiológica en tu cuerpo, llámese síndrome del colon irritable, fibromialgia, caída del cabello, problemas en la piel, problemas estomacales, del corazón, entumecimiento de las manos o los pies, la lista sigue.


Por eso cuidado con lo que te dicen y te dices.


Winston Churchill peleó contra Hitler y ganó la Segunda Guerra Mundial mientras batallaba con Trastorno Bipolar. Lady Diana salió de su matrimonio para terminar con su depresión y desorden alimenticio.


Todos caemos en la vida, pero debemos hacer el esfuerzo de levantarnos, con dificultad, con desafío, sin las fuerzas necesarias, pero debemos lograr levantarnos de nuevo. Todos tenemos esa capacidad de respuesta.


Sobre la Autora: Doraliz Aranda escribe desde Derby-Inglaterra. Es autora de 4 libros sobre salud mental y emocional. Para más información visita www.doralizaranda.com/inicio

Redes sociales
Entradas recientes