¿Qué hacer cuando un familiar está deprimido?

Un año está terminando, para algunos pudo haber sido un gran año, otros pudieran estar transitando por grandes desafíos, como la perdida de una relación, el desempleo, una preocupación financiera, un trabajo que no disfruta, o simplemente la falta de objetivos para el nuevo año que comienza. Algunos podrían estar deprimidos o ansiosos.

En el 2014 yo estaba muy enferma de depresión post parto, me sentía agitada, nerviosa, no podía dormir y había perdido las ganas de comer. A mis 35 años el mundo se volvió muy aterrador y oscuro para mí.


El peor efecto colateral de la depresión es el suicidio. No todos llegan a ese punto pero la mayoría de las personas con depresión lo piensan y algunos lo planifican.


Recuerdo a mi marido mirándome con todo el amor del mundo en la sala del hospital en donde yo estaba hospitalizada, porque al no querer comer no podía deglutir ninguna medicación y mi situación empeoró dramáticamente.


Mi marido a pesar de todo su amor no tenía una sola idea de qué hacer o cómo podía ayudarme a recuperarme y teníamos una hija de 9 semanas que me necesitaba.


Lo mismo le ocurre a muchos familiares de personas con depresión, ya sean hermanos, hijos, padres, amigos o colegas.


Es muy duro enfrentar la situación cuando tienes a alguien deprimido y mi marido lo sabe muy bien. Es como tener el cuerpo de un muerto en la casa como bien lo define la poeta inglesa Gwyneth Lewis al decir “identifica claramente de quien es el cuerpo porque fácilmente también te puede atrapar a ti y sólo hay una cosa peor que tener a alguien deprimido en casa y eso es tener a dos”. Por eso cuida de ti mismo para poder ayudar al otro.


En mi libro “La Llave” explico cómo funciona nuestro cerebro, qué mecanismos fallan durante la depresión y por qué? Pero también proporciono a través de mi experiencia como paciente las técnicas que funcionaron para mí porque la medicación por sí sola no ofrece milagros, hay que complementarla con relaciones humanas saludables, buena alimentación pero de qué tipo? qué actividades ayudan? cómo estimular nuestros sentidos?


Puede resultar crítico saber cómo un familiar puede ayudar a reactivar ciertas partes del cerebro y ayudar así a su ser amado a recuperar las ganas de vivir o a tener un propósito nuevamente, y a veces puede ser la cura para la enfermedad o protegerle a alguien de hacerse un daño serio.


Cuando estuve muy enferma no conseguía leer, alguien debía leer para mí porque no conseguía concentrarme a sentarme quieta por la agitación. Por ello también desarrollé el audiobook, para aquellos que estén en esas condiciones o para aquellos quienes simplemente disfrutan más de alguien contándoles una historia.


Se puede salir de la depresión y la ansiedad, ambos pueden ser grandes maestros porque al recuperarnos y mirar adelante podemos ver todo con otros ojos, con una perspectiva diferente. Pero para recuperarse se necesita ayuda, no sólo de doctores sino de las personas que nos rodean. Nuestro medio ambiente puede jugar a nuestro favor.


Yo me recuperé y tengo una vida sumamente plena, volví a trabajar y disfruto de mi familia. Para saber qué funcionó para mi, visita www.doralizaranda.com


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