Ansiedad y depresión en el trabajo

El trabajo desempeña un importante rol en nuestra vida, es nuestro medio de vida, nadie juega con su trabajo, pero su impacto en nuestra salud mental es también indiscutible si algunas condiciones no nos agradan. La mayor parte de nuestra vida consciente estamos trabajando o estamos en el tráfico para llegar o salir de nuestro empleo, muchas veces 8 horas se convierten en 10 y la nueva tendencia de traer la laptop a la casa hace que nuestro trabajo interfiera con nuestra vida personal.

La interacción con colegas amigables puede hacer una gran diferencia en nuestro día a día laboral en donde un entorno competitivo puede colorear de forma muy diferente a uno de colaboración.

Los seres humanos estamos diseñados para vivir en sociedad y en el pasado hemos sobrevivido en comunidad gracias a un espíritu de colaboración. Sin embargo hoy en día en el trabajo se estimula la competitividad para lograr targets, para mayor rapidez y hasta el acceso a información a veces es manipulada de manera a que uno salga beneficiado, olvidando que esto puede hacernos perder cualidades humanas y promueven la presión, el egoísmo y genera un espíritu jerárquico y territorial, en donde la responsabilidad por malos resultados es trasferido de una persona a otra.

También debemos mencionar el efecto que un buen jefe puede tener sobre el espíritu de trabajo o sobre el autoestima de cada uno de sus miembro y al final define el grado de bienestar del personal.

También parece que hay algo errado con la nueva cultura gerencial que se basa en las personas con masters en ventas, marketing y otros grandes títulos pero a menudo sin experiencia en trabajos reales, tratando de decirle a la gente qué hacer pero sin preparación para gerenciar a seres humanos.

Tener un MBA es una gran ventaja y representa un gran esfuerzo obtenerla, hay que darle sus méritos pero si vamos a dirigir equipos de personas es vital aprender los detalles del trabajo para entender las dificultades y poder resolverlas, también debemos aprender de colaboración, trabajo en equipo, espíritu de equipo, aprender a escuchar y a motivar equipos de personas.

Cuando asumimos un papel de liderazgo no significa simplemente llegar a cumplir las tareas del día sino conseguir que cada miembro del equipo dé lo mejor de sí sin dañar a otro miembro de su equipo y hacer que vuelva al día siguiente a su trabajo con optimismo. Esa tarea no es fácil, manejar personas no es fácil, necesita preparación, necesita paciencia e inteligencia emocional porque allí es donde surgen la alegría en el trabajo o la ansiedad y la depresión.

Si estas en una posición de responsabilidad o diriges a un equipo, aprende sobre inteligencia emocional y también a cultivar cualidades humanas en tu equipo de trabajo que genere un ambiente de colaboración. Hay evidencia científica que demuestra que los seres humanos nos desempeñamos mejor y nos sentimos más a gusto en este tipo de trabajos.

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